PETIT PIC DEL MIDI DÓSSAU POR EL CORREDOR DE LA FOURCHE
Son las 5:30 h de la madrugada, y un circulito de luz va guiando nuestro camino. Paso a paso, vemos como la claridad del amanecer, nos alcanza, y nos coge la delantera. Pero ya estamos altos, el corredor, a pesar de su inclinación y la dureza de su piso, no nos pone demasiadas trabas. No es una carrera contrarreloj, si no contra nosotros mismos, por eso al llegar al collado que separa el grand pic, del petit pic, nos permitimos un pequeño avituallamiento, y continuamos nuestra carrera. La roca esta seca. Se queja al acariciarla con los crampones, el viento se lleva sus quejas…
Ahora todo es cuesta abajo. Una línea de rápeles, nos conducirá a la seguridad del suelo.
Javi Ibañez
Juegos Deportivos 2012
Cambiamos de año y volvemos con lo mejor de los Juegos Deportivos 2012. Este año el Grupo de Montaña Saioa ha apostado por aumentar el número de participantes en estos juegos que se celebran todos los años en el Centro Rocopolis de Berriozar en donde la calidad de los escaladores y el entusiasmo hacen que todos juntos pasen grandes momentos y compartan grandes escaladas.
Solo tienen tres jornadas de formación en las cuales los alumnos comparten sus experiencias y aprenden con los monitores del propio centro técnicas de escalada que les valdrán para su actividad deportiva diaria y que segura que las llegaran a usar en un futuro cuando vayan a la montaña. Es requisito primordial asistir mínimo a dos de estas tres jornadas de formación para después participar en lo que la organización llaman competición de escalada deportiva, compuesta por una semifinal y una final de donde saldrán los mejores escaladores de los juegos deportivos de Navarra.
De la mano de Alberto Vallés como entrenador este año ha confiado en 13 chicas y chicos los cuales llevan meses entrenando dos horas a la semana para llegar hasta donde están y mostrar todo lo que han aprendido en sus clases impartidas en el Polideportivo de Corella.
Según Alberto lo que mas les une a estos chicos y chicas son las ganas por practicar un deporte diferente, además de encontrar una satisfacción en la superación del día a día de cada vez pasos, problemas de escalada y retos más difíciles, siendo la escalada deportiva muy agradecida en cuanto a resultados si se practican los entrenamientos con un nivel de constancia y esfuerzo necesario.
Probablemente no tengan los medios adecuados para escalar en rocódromos ya que requiere una gran inversión para ello, pero gracias al grupo de montaña de la localidad corellana están luchando por conseguir un rocódromo grande y adecuado a sus características para poder continuar y seguir avanzando en este deporte.
Alberto Vallés Delgado
Dedicado a ellas
Ya lo dijo Virginia Woolf el siglo pasado: “No hay barrera, cerradura, ni cerrojo que puedas imponer a la libertad de mi mente”. Desde la Lisístrata de Aristófanes, representada por primera vez el año 411 a. C. -y en la que la protagonista organizaba una huelga sexual contra los hombres para poner fin a la guerra-, a nuestros días se ha escrito, leído y luchado mucho. Hoy frases como “La mujer es el verdadero principio de continuidad de un pueblo, el arca de sus más preciadas y más profundas tradiciones”, de Unamuno, o “La mujer tiene un poder único, que se compone de la realidad de la fuerza y de la apariencia de la debilidad”, de Víctor Hugo, con sus verdades implícitas, pueden sorprendernos porque la realidad de las mujeres, de las escritoras y las editoras, ya ha ido mucho más allá.
GM Saioa
Corella Javier 2012
En el GM Saioa nos estamos “ablandando” un poco. A ver quien cuelga una espeluznante escalada haciendo alpinismo con minúsculas por algún sitio. Mientras tanto mas de una docena de miembras y miembros (así lo dicen los políticos) del Saioa, me encontré haciendo la Javierada.
Hubo mucha gente que me pidió las fotos, estas son todas las del viernes y sábado que para mi valen la pena. Soy incapaz de poner las que se repiten mucho o las que no me entran.
Saludos.
Jabitxu
XVI Marcha Corella Yerga 2012. Fotos y Datos.
El sábado estuvimos marcando los recorridos con un sol primaveral, sin embargo el domingo un ligero cierzo y el cielo casi cubierto hizo que tuviéramos que ir bien arropados. Unas 240 personas participamos en la XVI Marcha Corella Yerga 2012. Más de medio centenar optaron por el recorrido extremo (42,4 km / + 1.205 m), en menos de 8 horas, menos 2 rezagados, ya habían realizado el recorrido Corella – Yerga – Ermita – Cresterío de Yerga – Corella. Aproximadamente 10 hicieron el recorrido corriendo Corella -Yerga (19,54 km / + 801 m). Una cifra algo superior el recorrido corto Corella – Peñarroya – Niencebas (16 km / + 266 m). Y por último, el resto, la mayoría optaron por el recorrido clásico que este año hacían el recorrido Corella – Yerga – Ermita – Carrascal de Villarroya (28,1 km /+ 1.014 m), casi todos cansados, pero muy contentos. Me informan de que algún fallo hubo en el último desvío entre el recorrido extremo y el clásico, eso hizo que algunas personas se confundieran y que otras hicieran algún km más. Tomamos nota para marcar con más detalle en otras ediciones y pedimos un millón de disculpas a los afectados.
Jabitxu
Marcha Corella – Yerga – Ermita 2012 CORRIENDO
Aunque todavía es un poco precipitado, no hemos “negociado” el Club de Atletismo de Corella como nos vamos a ayudar, estoy seguro que llegaremos a un buen entender pues todos le tenemos ganas.
La idea es aprovechar la tardicional marcha, que este año tiene tres recorridos (corto, clásico y extremo) y utilizar el clásico para realizar una aprox media maratón de montaña no competitiva.
El recorrdido clásico sale de Corella y despues de alñcanzar la cima de Yerga (18,6km) desciende bruscamente a las ruinas de la Ermita de Nuestra Señora de Yerga (19,54 km) y aquí es el primer lugar donde se podría recoger a los participantes con una furgoneta y ropa para cambiarse. Habría tres avituallamientos incluido este. La marcha clásica se prolonga hasta el Carrascal de Villaroya (28,0 km) y prácticamente cuesta abajo, por si alguien quiere seguir.
El perfil muy aproximado sería el siguiente:
Peril trayecto CORRIENDO: Corella - Yerga - Ermita
Hasta el avituallamienmto 1, una pendiente media del 1%
Del avituallamiento 1 al avituallamiento 2, pendiente media del 6%
Del avituallamiento 2 a la cima pendiente media del 10%
De la cima hasta el el avituallamieno 3 unos 800m de descenso a casi un -20%
La distancia TOTAL es de 19,54 km y la PENDIENTE MEDIA 5,2%
Jabitxu
¿EL NOMBRE DEL GRUPO DE MONTAÑA SAIOA?
Jose Luis Sesma
Hola Javi.
Bueno el caso es que esta mañana he estado en el monte Saioa y claro me he acordado del grupo de montaña.
Te envió dos fotos: una la clásica imagen del monte y del que supongo que varios de los socios del grupo de montaña Saioa de Corella no la han pisado, y otra vista desde la cima y en la que se aprecia que el monte más lejano es el Moncayo, pues entre ambas montañas no hay ningún impedimento geográfico para poder visualizarlas mutuamente, el Moncayo aparece como la imagen lejana de más altura en el horizonte a la izquierda, difuminada por la distancia pero supongo que con el zoom del ordenador la podrás visualizar mejor.
Por cierto, ¿cómo es que en Corella se eligió esta montaña como nombre del grupo?.
Un abrazo
J.L.S – El socio 100
Javier Bienzobas
Hola Jose Luis
Bonitas fotos, el Saioa, el monte que da nombre a nuestro club y el Moncayo, nuestra montaña más cercana, lugar de entrenamientos. Las dos con muchas connotaciones.
Yo nunca he subido al Saioa, al Moncayo más de cien veces. Al primero he tenido varias intenciones, pero siempre se han truncado, por estar a esa media distancia de Corella y quizá por no ser una gran montaña llena de dificultades.
¿Por qué se llamó GM Saioa a nuestro club? Pues yo tampoco lo sé. Cuando en 1993 se formó el Grupo de Montaña, yo vivía en Madrid, escalaba con madrileños y hacía monte y nuestros pinitos de escalada con mi cuadrilla de Corella. En cuanto me enteré de la formación del grupo me pegué a ellos, pero no fue una iniciativa mía, me suena que todo esto partió de el Carlitos (ł) el de el restaurante el Crucero pero no estoy nada seguro, y ya me gustaría un día juntarnos con los firmantes de los primeros estatutos y hacer una merienda juntos. Lo que si recuerdo es que inmediatamente nos pusimos a hacer el rocódromo del frontón. Fue la Semana Santa de 1993.
En 1997 se organizó la primera subida a Yerga, lo que no se sabía entonces es que siglos atrás Corella realizaba unas romerías a la Virgen de Nuestra Señora de Yerga. Por aquel entonces (supongo) que en el día iban y venían, quiero decir, hacían 40 km sin avituallamientos ni zapatillas de treking.
Joder Jose Luis como me enrollo y no he conseguido decirte porqué lo de Saioa. A ver si alguien nos lo explica.
- Vista desde el Saioa, al fondo a la izquierda el Moncayo
Jabitxu
Jabitxu y María conquistan el Cervino – Matterhorn. Un mes más tarde, Chema en solitario
Ojala que tu estuvieras aquí (Pink Floyd)
… y María se acordó de su madre.
http://blogs.barrabes.com/post.asp?idPost=4405
En numerosas encuestas, el Cervino desde Italia o Matterhorn desde Suiza, ha estado incluido entre las tres montañas más estéticas del planeta, compartiendo este honor con el K2 y con el Alpamayo, y aunque sus cuatro caras y aristas son bellas, es especialmente su visión desde el lado suizo con la arista Hörnli, donde todavía consigue diferenciarse algo más si cabe. Portada de anuncios de productos, películas y símbolo de la nación suiza. Para añadir más gloria, su escalada no es accesible por ningún punto débil de la montaña, siendo su conquista la penúltima en ser escalada de todos los Alpes, sucediendo de forma verdaderamente épica. Después de numerosos intentos, todo parecía presagiar triunfo y tragedia, los acontecimientos se desarrollaron de tal forma que dieron lugar a un drama que sacudiría el mundo.
Edward Whymper consigue el ascenso en un grupo formado por siete personas, pero sólo tres de ellos llegarían vivos a la base de la montaña, despeñándose los otros cuatro.
Tanto los guías suizos como los italianos se dieron cuenta de que la montaña sería un atractivo turístico potencial. Se instalaron refugios en ambas rutas y se colocaron cuerdas fijas en las secciones más difíciles. Hoy en día la ruta por la arista Hörnli tiene fama de fácil en la lengua popular sin saber muy bien lo que se dice. Consiste en 1.200 de metros escalada de dificultad según la UIAA de AD (máximo III con la ayuda de cuerdas fijas y escaleras metálicas), está saturada por los guías suizos y sus clientes, de tal forma que aproximadamente el 90% de las ascensiones se produce de la mano de ellos, aunque solo un 40% (según internet) tienen éxito.
De todas sus rutas, las más fáciles son las que han cobrado más víctimas.
Se estima que un total de seiscientas personas han perecido en la montaña, la gran mayoría de ellos en Rutas Normales. Tras un rápido descenso de la temperatura, una tormenta o una nevada fresca, la montaña cambia de apariencia; las cordadas lentas que bajan por la arista Hörnli se ven en dificultades y, tras varios vivacs, mueren de agotamiento o hipotermia, a pesar de las intervenciones diarias del helicóptero de rescate que en un día con visibilidad buena llegan a actuar media docena de veces.
La experiencia nuestra, nos hace definirla como una escalada de I, II y III por encima de 4.000m, impresionantemente larga con 1.200m de subida y otros tantos de bajada. De una roca aceptable si vas por la vía pero suelta, descompuesta y peligrosa si te sales de ellas. Fácilmente te vas de la vía porque está muy poco marcada (y así le interesa que esté a los guías). A ellos les cuesta 6 horas subir y 6 horas bajar porque van muy ligeros y saben por dónde van, pero al resto de los mortales, con una mochila más pesada, con unas cuerdas que se enganchan más, sin saber el camino (a no ser que puedas seguir a los guias o lo descubres por tu cuenta) …. Los tiempos se van a doblar. Aún con todo esto, su posición, historia, leyenda, belleza le proporcionan una categoría indefinida. Es una gran escalada compleja, comprometida y extenuante a una de las cumbres más bellas del mundo.
Sin guía no he encontrado porcentajes, pero la mayoría son historias de penurias e historias de miedo, otras de embarques con vivacs a pelo, la mayoría no acaban en el día y unos pocos su buena forma física les permite seguir a los guías y sus clientes.
En base a este dato, nuestra estrategia se basó en ir preparados para una posible noche de emergencia preparada en la cabaña Solvay (saco de plumas de 1kg, mini hornillo para fundir nieve y un poquito más de cosas para picar)
Las condiciones que te permiten tener éxito sin guía son las 5+1 siguientes:
1. Estar preparado físicamente. Dos o tres meses antes, correr 2 ó 3 veces 1 hora a la semana o similar (bici, montaña) o más.
2. Escalar con mucha soltura II y III grado alpino sin cuerda o V grado deportivo muy sobrado.
3. Manejarte con soltura con crampones en rampas de 40-45º y trepar en roca con ellos.
4. Aclimatarte. No llegar, ver el sol y tirar para arriba. Estar unos día por allí deambulando sin prisa haciendo pequeñas ascensiones cerca de los 4.000m
5. Tener tiempo de sobra.
6. En la vía te pierdes y te puede costar por este motivo mucho más de los tiempos especificados en las guías.
Hicimos la aproximación hasta el refugio Hörlihutte (3.260m) un lunes en medio de un día marrón con el pronóstico de mejora inmediata. A última hora del lunes y ya entrada la noche se podía ver todas las noches las frontales de 2 ó 3 cordadas que realizaban los últimos intentos para bajar lo más posible antes de que les pillara la noche y tener que hacer un vivac sin saco por debajo de 0ºC. Detectamos que antes de descender el segundo corredor se solían dar problemas para continuar el descenso y se paraba el movimiento de las frontales.
El martes fue un día perfecto, por las tardes siempre había una nube que cubría la punta del Cervino. La estrategia para ese día era levantarnos a las 6:00 y tranquilamente, aclimatando y fijándonos bien en el recorrido y en el croquis, subir medio Cervino. Nos salió redondo, conseguimos superar los tres corredores, el Steinschlag, el Eseltritt, la torre y al llegar al corredor delicado anterior a la primera placa Moseley no pudimos seguir pues eran necesarios los crampones. Una de las lecciones que aprendimos es que a pesar de llevar una de las descripciones y croquis más detalladas que encontramos, la escalada es tan larga, que estas descripciones son muy generales con respecto a la realidad. Toda la bajada la pudimos hacer con mucha tranquilidad destrepando, así conseguimos al final ir conociendo la diferencia entre la roca pisada y la que está fuera de la vía mucho más sucia, descompuesta y difícil. Solo nos cruzamos en las 4 horas de subida más 4 horas de bajada con tres guías y sus clientes. En contra de lo que se dice de ellos, sin preguntarle, a uno de ellos, nos comentó que no siguiéramos los hitos que era un camino malo y que subiéramos por donde él estaba bajando. Efectivamente su ruta era 10 veces más limpia y mejor.
El resto del día descansamos, contemplando como la mayoría de las cordadas que estaban en la zona de camping y no en el refugio y que no habían utilizado guías iban bajando a última hora de la tarde con un denominador común: bajaban muy cansados, agotados, derrotados; se habían quedado a 200-300m de la cumbre y la bajada había sido penosa. Se había mezclado la falta de aclimatación, con sus dolores de cabeza, el agotamiento extremo de una escalada y desescalada tan larga, falta de provisión de agua, falta de descanso por la presión de que se acabaran las horas de luz y la posibilidad de no llegar al refugio de abajo; embarques y perdidas continuas, rapeles estresantes de cintajos dudosos en líneas de anteriores embarques. De todos los que los que acamparon en la zona del camping solo hicieron cima dos armarios de casi 2 metros de altura, musculazos y fibrosos que pintaban raza germánica. El resto no hicieron cumbre como una la pareja de Alicante con muchísimo grado (uno 8c y el otro 7a+) que prometían no volver a esta montaña en la vida o unos eslovenos que llegaron a la tienda a las 23:00. Como no, muchos de los guías con sus clientes pudieron hacer cima.
Aún con este panorama, para María la experiencia había sido muy gratificante, la previsión meteorológica para el miércoles y jueves era muy buena y sin embargo para el viernes había dudas. A María le picaba el culo y quería salir el miércoles, yo tenía mis dudas pero sabía que lo que había pensado durante medio año era hacer un día de descanso y después hacer la escalada en dos días, si la meteo era mala, no pasaba nada si teníamos que estar parados una semana. Al final funcionó la cabeza y la opción elegida dio muy buen resultado.
El miércoles fue el día de descanso. El helicóptero nos despertó a las 7:00, no paró en toda una mañana soleada, cálida y sin viento de hacer viajes, sobre todo a la cabaña Solvay a 4.003m de altura. Desde el gran zoom de mi cámara fotografiaba a los rescatados. Unos de pie, otros con peor suerte bajaban en horizontal, unos a hörnlihutte y otros a Zermatt. La verdad que un espectáculo bastante trágico-cómico. Cuando estás escalando, oyes el helicóptero pero no te imaginas que esté sacando a otros montañeros y que tú puedas ser el próximo. Mi cabeza estallaba por el mal de altura (me afecta mucho), con mis más de 85kg cada seis horas me tomaba 2 aspirinas y María me obligaba a beber agua y cada cuarto de hora meaba.
En el refugio venden el litro y medio a 8 Francos que está a 0,9 Euros. Como no tenemos Francos, pagamos con Euros y nos cobran la botella a 8 Euros y hasta 10 Euros nos devuelven 2 Francos (¡menudo cambio!). No vemos coger a nadie agua de un glaciar cercano a 20 minutos, pero yo me suelo dar algunos paseos mientras María cocina. Es un trayecto incómodo de grandes rocas deslizante y algo peligrosas. El único día que me acompaña María se produce un gran desprendimiento de rocas y polvo en el Cervino que cae en un lateral a unos 100 metros de nuestra situación, no podemos movernos de donde estamos cogiendo agua y María se asusta mucho.
Conforme se acababa el día de descanso aumentaba la tensión. Nos metimos a la tienda a las 19:00. Yo había bebido tanto que me tuve que preparar un orinal con una botella de Font Vella con el gollete un poco recortado. Dormí 3 ó 4 horas seguidas y después me limité a descansar hasta que el despertador dio la 1:30. Desayuno una taza de agua caliente a la que le echamos una mezcla de Cola Cao más leche en polvo de niños mas polvos de papilla 4 cereales más muesli. También 2 ó 3 magdalenas.
Empezamos a andar a las 2:45, un poquito antes ha salido un solitario de los de sin guía que se le ve muy preparado y fuerte. Nosotros somos los segundos. A las 3:00 pasamos por Hörnlihutte que está un poco más arriba. En medio de la noche vamos muy bien, María esta fuerte e impone un ritmo superior al que a mí me gustaría por el dolor de cabeza que tengo y mi capacidad de esfuerzo, yo intento no acelerar el paso. Pronto tomo yo la delantera pues me veo muy capaz de reconocer la vía en la obscuridad, voy recordando detalles, clavos cintas, lugares, pequeñas marcas y sobre todo la diferencia entre las piedras pisadas, agarradas y arañadas por los crampones y la piedra virgen, sucia y llena de liquen. Primer corredor, segundo, tercero… Llegamos al corredor complicado antes de la placa Moseley y justo allí nos alcanzan un primer grupo de guías y sus clientes que van muy rápidos y todos seguidos como una oruga. Los dejamos pasar.
Un poco más adelante nos pillan otra segunda oruga de guías y sus clientes, esta es más numerosa (¿20?). Como van más lentos María propone intentar seguirlos, pero a los diez minutos ya no puede más (también llevábamos más peso que su mini mochila). Dejamos pasar varias parejas e intentamos meternos en medio de la oruga, un guía se mosquea, yo me pongo fuerte y cabezón con él, me meto en medio y él se va por otro camino. Al rato María tampoco puede seguir el ritmo.
Llegamos a la primera placa Moseley. A los escaladores siempre que nos toca escalar (parte es el miedo o la caguitis) nos dan ganas de ir al water. Así que con retorcijones de tripas me aparto lo que puedo de la vía y en equilibrio inestable, como puedo me quito el arnés en una pequeña piedra plana, pongo el culo al aire y me quito un peso de encima. Después subí la placa Moseley, ya descargado, como los ángeles. Se trata de un III con bota dura a 4.000m que los maricones de los guías le han puesto el primer seguro por encima de un paso (por eso algunos llevan algún friend)
Por fin llegamos a la cabaña Solvay (4.003m), llevamos medio recorrido con mochilones (saco, hornillo, 2 litros de agua y algo de provisiones) y estamos como rosas. ¿Escondemos el saco, el hornillo y la cena entre las piedras o en la cabaña? Encontremos un sitio cojonudo y seguimos subiendo con un par de kg menos en la mochila.
A partir de ahora todo se vuelve más técnico pero más definido y menos perdedor: segunda placa Moseley, gruesas cuerdas fijas (maromas), grandes barras de hierro acabadas en un ojo de alfiler a lo grande. La subida al hombro es más vertical y hay que tirar físicamente de maroma, el primer campo de nieve encima del hombro nos demuestra que una pequeña rampa de nieve con fondo helado da mucho yuyu con la Cara Norte tan cerca llamándonos (lo hacemos en ensamble). Posteriormente otra gran zona preciosa donde para mi gusto sobrarían las maromas, escalas de hierro, etc. Y por último, cuando parece que nunca llegamos, cuando ya nos envuelve la niebla y cuando ya se nos cruza nadie de bajada porque somos los últimos, otro gran campo de nieve que hacemos en ensamble.
Y por fin la cumbre entre la niebla y unos polacos que ya se van en ella. Son las 12:30 del día 18-08-11. ¿Es este el Top (cumbre) les preguntamos? Y nos dicen que Yes (si). ¿Pero cuál es más alta esta, la suiza o la italiana? Nos dicen que en la que estamos, en la suiza. Los polacos nos hacen una foto a los dos. María y yo nos damos un abrazo a medias porque sabemos que el objetivo es bajar de esa montaña donde la niebla y el fuerte viento nos envuelve. La cumbre suiza está separada por la italiana por 60m. Nos hacemos fotos el uno al otro e intentamos cruzar la arista. Solo cruzamos media, el viento a ráfagas nos empuja y nos puede tirar, nos tendríamos que asegurar con las cuerdas para pasar y tenemos que descender rápidamente del Cervino. Estamos solos, con una estatua metálica de Francesco casi en la cumbre.
Empieza la odisea del descenso.
El primer rapel lo montamos del cuello de Francesco, se lo hemos visto a los polacos y la estatua es muy sólida. Cada rapel será de 30m. Hacemos varios rápeles entre la niebla desde las barras buscándolas conforme bajo hasta que se agotan. La ventisca es fuerte y empieza a granizar a ráfagas. Luego nos toca la zona más vertical de maromas, aquí hay que tener más cuidado con el orden de las cuerdas, los enganches y más al rapelar sin prusik ni pato como lo hacemos.
En uno de los rápeles mi reverso se me escapa de la manos y corre Cervino abajo. Mi conocimiento del dinámico es más teórico que práctico. ¿Qué tal María tu dinámico? Después de una comprobación observamos que tan verde como yo. La mejor forma de aprender es la necesidad al segundo rápel ya lo dominaba y después de 20 soy un especialista.
Por mucho que queremos ser ágiles vamos muy lentos, si no se engancha una cuerda, se lía otra, u ocurre un percance. El estrés para salir de la niebla y llegar a Solvay es fuerte, ni comemos ni bebemos por no perder dos minutos.
Llegamos al campo de nieve de encima del hombro, María prefiere seguir rapelando pues comenta estar muy cansada (yo también lo estoy). En un rapel de un cintajo empezamos a bajar por reuniones cada vez más precarias, con muchos cordinos y cintas antiguos y comidos por el tiempo. Estirando el cuello, entre la niebla y el frío consigo ver la línea de rápeles desplazada 50 metros a la derecha, entre los girones de niebla también veo un clavo en unas rocas 30 metros a la derecha. Le comento que me asegure hasta donde pueda y que después salga en ensamble aunque habrá unos cuantos metros en los que quedaremos unidos por la cuerda sin ningún seguro intermedio, lo único que hay que hacer es ser conscientes de no caerse en ese trozo, pues nos iríamos los dos juntitos hasta el infierno de la Cara Norte. Esta situación se vuelve a repetir otra vez.
Tres veces no conseguimos recuperar las cuerdas después de rapelar tirando de un extremo. Lo extraño es que no se atascaba el nudo de unión, sino las puntas. La solución era tan sencilla como pegarse el largo para arriba con los crampones puestos para desatascarlas. Escalar de nuevo no era difícil, pero había que hacerlo muy muy despacito porque entonces te dabas cuenta de lo terriblemente agotado que estaba.
La sucesión de pasos conocidos la íbamos recordando pero éramos incapaz de recordar el orden y por lo tanto lo que nos quedaba a la cabaña Solvay. Solo el altímetro del que no nos fiábamos mucho por el cambio atmosférico. Por fin había una arista cubierta de nieve blanca impecable que le había comentado a María que sería buen sitio para recoger nieve antes de llegar Solvay. Se encontraba encima de la segunda placa Moseley y el altímetro marcaba 4.020m. Me senté tranquilamente a beber agua de la botella, comer algo y posteriormente llenamos los botes de nieve de la arista e hicimos el último rapel hasta la cabaña Solvay. Llegamos a 4.003m, la mitad del descenso a las 19:00, habíamos salido a las 13:00 de la cima, nos había costado 6 horas bajar medio Cervino. Me rio yo de los horarios que circulan por internet.
En la cabaña Solvay hay una habitación principal con un banco y una mesa y una litera en la que en cada colchón se pueden meter 2 apretados, tiene una habitación más pequeña que no la vi bien y un WC que cae a la Cara Norte. Tiene radio de emergencia, y según he leído es de 9 plazas y SOLO PARA URGENCIAS.
Los sacos, el hornillo y los macarrones siguen en su escondite. Nos cambiamos, nos abrigamos, fundimos nieve. Cenamos los macarrones, a mi me entran poco, nos hidratamos y a las 21:00 nos metemos en un colchón de 1,10 porque María dice que si nos metemos cada uno en una litera va a pasar frío. Yo no pego ojo con el calor que me da el saco nuevo y María tan pegada.
A las 21:30 cuando ya María estaba roque apareció el hombre de las nieves diciendo “HOLAAA” , un catalán. Había partido a las 15:00 con otro amigo desde Hörnlihutte, pensaban que les costaría 3 horas pero se habían liado y les había pillado la noche. ¿Y tu compañero, lo has dejado solo? sube detrás pero somos buenos escaladores y ahora vendrá (subían con crampones y sin cuerda, esta la llevaba en la mochila su compañero)
María y Sergi, que así se llamaba se liaron a hablar. A la media hora Sergi salió al balcón de Solvay a ver qué tal iba su compañero David. A la 1/2 hora después de varios vociferios entre nuestros sueños, entró Sergi todo sofocado: mi amigo David tiene problemas y necesito vuestra ayuda, yo además estoy mareado por la altura.
Como en una película de Starsky y Hutch salimos del saco todo sudados, en medio de un espeso frío cercano a los -5ºC nos pusimos mallas, camisetillas, goretexes, plumas, gorros, casco, arnés, frontal, etc. Mientras iba pensando, lo que hiciéramos tenía que ser sin asumir riesgos, empezaba a tener claro que yo no me iba a enmarronar por dos tíos sin cabeza. Vimos la situación de David entre el vaho de nuestro aliento y la niebla, ponía la luz de emergencia de su frontal se encontraba atrapado en una pared fuera de la vía, a casi 200 metros de la cabaña Solvay y según miras hacia abajo, a la izquierda. Le propuse a Sergi que con nuestras 2 cortas cuerdas unidas podría rapelar 60 metros. De esta forma, podría estar más cerca de David y ya este ir acercándose a su lado.
Posteriormente yo podría asegurarles a los dos desde la Cola de Cerdo de Solvay para que subieran. Con mucha lentitud, por el frío, por la noche, las cuerdas semiheladas, Sergi consiguió descender los 60 metros. Entre ellos no se veían, pero nosotros desde arriba le íbamos indicando desde arriba a David que fuera hacia el Este donde estaba Sergi. David decía que se encontraba en una zona de pared inexcalable ni para arriba, ni para abajo, ni derecha, ni izquierda. Después de pasar mucho tiempo, David decidió hacer un rapel precario para salir de esa posición. Ya en la madrugada María y yo no podíamos hacer nada, teníamos que descansar algo para recuperarnos del palizón que nos habíamos dado y para el que nos quedaba dentro de poquito a las 5:00 que pensábamos levantarnos.
Sergi se acostó a la 1:30 y dejó a David acercándose. David llegó a Solvay a las 2:30, después de casi 12 horas de salir de Hörnli y dándonos a todos las gracias por los esfuerzos, por las cuerdas y por todo. Ahora había que recoger las cuerdas para nosotros para el día siguiente, pero se habían atascado. Quedamos que al día siguiente después de rapelar nosotros Sergi soltaría las cuerdas desde la cabaña.
Día 19 a las 5:00 suena el despertador, hasta las 5:30 no salimos de los sacos, a las 5:45 pasan los primeros guías con sus clientes. Esperamos la reacción por dormir en su refugio de emergencia prohibido, ni entran ni nos dicen ni mu. A las 6:00 quiero empezar a rapelar y veo que los guías han manipulado las cuerdas por abajo y ya no están enganchadas. Preparo el rapel y por no estorbar a los que suben, me bajo por una zona muy extraplomada, se me engancha una punta por arriba y la otra por la derecha. Me quedo pillado en medio del extraplomo, me tengo que reincorporar en una posición francamente difícil y sin prusik; primer rapel y ya metido en un marrón. María rapela, recuperamos las cuerdas y una punta no sale, no hay nadie que suba o baje para desatascar las cuerdas, la zona que hemos rapelado es inexcalable.
Me dispongo a escalar por la placa Moseley que discurre paralela a por donde baja la cuerda con la navaja en el bolsillo lateral del pantalón, María me da ideas que no me gustan y un poco borde le mando callar, estoy nervioso, yo solo voy pensando en los rapeles que nos quedan y los metros que nos van a quedar de cuerda cortada. Cuando he ascendido más de 10 metros paralelo pego un tirón y aleluya, la cuerda sale sola.
Destrepamos, María me coge la delantera durante un buen rato, por lo general es más ágil que yo en las zonas más sencillas y yo voy con más soltura y seguridad cuando la cosa se complica. Y así en uno de los pasos un poquillo más complicados ella se atasca, le doy cuatro indicaciones a lo lejos, un guía simpático nos ve y me comenta que si llevo cuerda que la utilice “la chica tiene miedo”. Después volvemos a usar la cuerdas en unas zonas que más que difíciles son complejas, hasta llegar a la torre que está bajo Solvay. Nos comentaron que la previsión de la meteo iba a ser buena, sin embargo el día transcurre entre soleado y niebla.
A partir de ahí a pesar de pasar por zonas técnicamente potentes para el tipo de roca, la mochila que llevamos y el pedazo de patio que nos queda debajo de nuestros pies, tengo curiosidad por saber si María tiene físicamente cojones. Porque eran muy necesarios para mantener templanza destrepando esos pasos con todos los ingredientes, recordando que la mayoría de las cordadas rapelan esas zonas y por supuesto los guías aseguran a sus clientes. ¡Y María iba con una soltura impresionante!
Necesito urgentemente ir al baño, algo me ha sentado mal, le digo a María que baje unos metros, en la misma ruta suelto una papilla líquida que me apresuro a tapar con dos piedras. A pesar de ello un guía me llama porko, yo le digo que estoy enfermo, le mando a por ahí y no reacciono a tiempo para decirle que las porkadas son sus clavos y hierros que inundan la montaña para asegurar a sus clientes.
En el segundo corredor que está muy descompuesto decidimos asegurarnos, estábamos en la reunión cuando una lluvia de piedras de 0 a 10 kg provocada por el movimiento de alpinistas en la parte superior, descargó sobre nuestras cabezas. Nos escondimos como pudimos mientras juramos lo más alto posible para que los de arriba permanecieran quietos. Una pequeña piedra le hizo una herida sangrante que fluía por la barbilla de María. Mientras ella pedía algo para limpiarse y no manchar la ropa yo le gritaba que se dejara de ropas y que me asegurara rápidamente para salir de ojo del huracán.
Y en pocas horas más llegamos a la base cercana al refugio Hörnli. Acabamos de subir el Cervino-Matterhorn y ya estábamos abajo. Ahora podía disfrutar de la montaña más bonita.
Y ENTONCES SÍ QUE COGÍ A MARÍA AÚPAS LE DI UN ABRAZO Y ME ACORDÉ DE LA GENTE QUE MÁS QUIERO.
Eran las 13:00. Nos había costado bajar de Solvay 7 horas. En esos momentos las cuatro gotas que de vez en cuando caían se convierten en una gran tormenta durante 20 minutos.
En Hörnlihutte nos comimos un bestial plato de de patatitas fritas bien hechas con queso cebolla, huevos… a precio suizo 22€, más el precio del agua 8€/1,5l. Todo un reconocimiento.
Una hora para recoger la tienda y todo el material. Y 2 horas en estado moribundo para llegar al último teleférico desde Schwarzsee (2.584m) a Zermatt (1.600m), pero ya esta bajada, aunque estábamos muertos, es un camino y no te matabas si te caes. María baja un mochilón, en mi mochila bajan las dos cuerdas mojadas y la tienda mojada por la tormenta y yo no puedo más, tengo que para a descansar. María se ofrece a llevar en su mochila las dos cuerdas mojadas. Esta tía tiene cojones.
Le dejo llevar una.
Y el sábado de nuevo a las 5:00 para llegar a Corella a cenar.
Jabitxu y María
Solo las personas superficiales no sufren…
No hay grandeza humana sin sufrimiento.
F. Varillon
La escalada alpina no es para los que te quieren. LA CRESTA DE COSTERILLOU al BALAITUS (AD)
Skubi y yo (Jabitxu) estaremos castigados una gran temporada sin tocar una cuerda hasta que el tiempo y el olvido nos dejen al menos ir con los niños al Moncayo.
Y es que como me recuerdan esto que llaman este hobby/deporte (que no lo es) no es buena para los que nos esperan y cualquier retraso (gran) hacen que se esperen lo peor, pues si hay una pareja que se ha muerto de frío una noche veraniega por dormir al raso en el Pirineo navarro ¿por qué no te va a pasar a ti aunque dices que vas preparado?
Hacía un mes que los dos hicimos el Balaitus por la Brecha de Latour (PD,II), eso quiere decir que requiere algo de escalada-trepada en la brecha y que sobre todo en el descenso la mayoría de los ascensionistas (generalmente montañeros no escaladores) usan la cuerda para rapelar, pues incluso hay algún pasito de III. Aquel día Skubi (que le sobra mucha fuerza como escalador deportivo) disfrutó mucho y se animó a probar algo más en escalada alpina (escalada donde los “clavos” generalmente no están puestos y es mayor la dificultad psicológica, por tal motivo, que la dificultad física).
El paso siguiente a una ascensión (PD, II) sería una (AD, III).
Sin pensarlo surgió la oportunidad de hacer la archiclásica Arista de Costerillou al Balaitus.
Leyendo la reseña del libro Escaladas Fáciles a Grandes Cumbres del Pirineo del amigo David Atela ya empiezo a tomar varios errores:
Nunca nos debemos fiar de libros como este que en la contraportada parece dirigirse a principiantes y hay cosas tan chocantes como que para la Gran Diagonal te aconseje meterte con 1 piolet y sin cuerda a no ser que vayas con un principiante.
En las clásicas los horarios pueden alargarse mucho por un montón de imprevistos.
Luego en nuestra escalada sin pasarnos nada particularmente importante, nos sucedieron pequeñas acumulaciones de imprevistos que hicieron que llegáramos a la cumbre a las 19:30, triplicando el horario.
Nos confundimos con la beta marrón que marca el inicio, le hice escalar a Skubi desencordado una fisura-diedro de 20m y con mucho patio que calculo de III y que después leí que no era necesario, esto le dejo tocado psicológicamente para toda la vía. Para Skubi era su primera vía alpina, había que llevarle mínimo en ensamble metiendo generosamente seguros o haciendo reunión y a la vez explicándole la técnica. Se me rompió el portamaterial de la mochila dejando caer el juego de camalots y fisureros 30m y hubo que recogerlos y luego escalar. Luchamos por recuperar un friend que allí se quedó. Dudé en la brecha del arco de Boutant. En el último tramo de la Torre Costerillou, después de pasar el paso de IV y llegar a la (R) en lugar de trepar el tramo final y rapelar la torre, inventé la Variante del Bartolo de 50m que me puso en tensión a mí y a mi compañero. Y al final, en el tramo fácil y disfrutón con una niebla que nos cubría, una tormenta amenazante y el final del día que se nos echaba encima ya no sabía ni donde estaba, pues había perdido la referencia de que no habíamos rapelado la Torre de Costerillou.
Iniciamos el descenso a toda prisa, la Brecha de Latour la rapelamos ya con el sol en el ocaso y justo, el segundo rapel lo hacemos en la penumbra, el tercero a oscuras y luego recordamos una destrepada esquivando algunos puntos del nevero para llegar a unas rampas sencillas, de día, que nos llevan a un nevero grande y horizontal que vemos con el reflejo de la luna llena.
Pero en la noche todo cambia, mi frontal apenas ilumina, pienso que es un problema de los diodos pero al poner las pilas de repuesto resucita.
Son las 22:00. Aún nos queda hacer un rapel a obscuras aunque sea abandonando un friend. Sabemos que al refugio no llegaremos hasta las 24:00 o la 1:00 y al coche a las 3:00.
Skubi sabe que su mujer ya debe estar muy preocupada, la mía menos pero también. Mi teléfono se ha quedado sin pila y el suyo no tiene cobertura. Decidimos llamar al 112, contarle nuestra situación, que estamos fuera de peligro y que nadie esté más alerta de lo necesario.
Llamamos y llamamos. Nada de nada. Durante el trayecto hasta el refugio lo intentaremos 15 veces y no hubo forma.
Con la cuerda fija que sirve de ayuda a los que suben y bajan por la Brecha de Latour, la fijamos bien a una roca y rapelamos por una zona de derrubios hasta que Skubi recuerda un pasillo por el que bajó hace un mes.
Después lentos pero seguros, con la ayuda del frontal, los hitos y una gran luna llena llegamos “tranquilamente” al refugio a las 1:00. Bajábamos con la esperanza de que estuviera el guarda levantado y pudiéramos llamar con su teléfono particular a casa. Pero la luz que veíamos desde lejos no era la del refugio. Reventados nos sentamos 2 minutos en los bancos exteriores mientras contemplamos a los burros de carga que descansan plácidamente en la hierba próxima.
Suena la puerta, sale el guarda y muy serio nos dice “llamar a vuestras mujeres” “y a Txema” A la vez nos cuenta la movida de que esta avisada la Guardia Civil de Montaña y que ya estaba preparada para salir al día siguiente de madrugada.
Damos las explicaciones telefónicas justas a nuestras parejas. Pedimos perdón por las molestias al guarda y a todos los implicados. El nos responde que para eso están. Nos ofrece hacernos algo caliente. Le damos de nuevo las gracias y de decimos que bajamos para abajo al coche (2:15). Cuando estamos ahora más tranquilos sentados en el banco nos saca un par de aquarius.
Bajamos del refugio al coche en 2:15 reventados, yo más que Skubi, de nuevo algo me ha sentado mal y cada vez que como o bebo algo me tengo que parar al WC y así estoy desde las 22:00 totalmente deshidratado. Llegamos al coche a las 3:15.
Yo tengo claro que al día siguiente me tendré que coger unas horas de vacaciones, pero Skubi tiene que montar la carpa de fiestas del Ayuntamiento. Tenemos 3:00 de viaje, nos turnamos, yo no duro más de 15-20 minutos al volante seguidos y Skubi algo más. Esto fue lo más peligroso que hicimos. Llegamos a Corella a las 7:00, ninguno de los dos trabajamos ese día.
Jabitxu
11/09/2011









































































































































































































































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